Por Redacción Sono
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El fotógrafo mexicano Fernando Aceves, ya había retratado a Pink Floyd, Rolling Stones y Paul McCartney cuando surgió la opción de hacer unas fotos en 1997 con David Bowie, un artista que le había influido profundamente como actor y músico.
El resultado de esta sesión de fotos lograda en distintos puntos importantes de la ciudad de Mexico son 35 fotografías exhibidas actualmente en el hall del edificio de artes de la Universidad Javeriana.
La única visita oficial que hizo Bowie a México fue parte de la promoción del disco Earthling y tuvo como ingrediente especial esta colección del artista caminando en las pirámides y apreciando las obras de Diego Rivera y Frida.
Compartimos una muy bonita charla con Fernando, un profesional y al mismo tiempo un admirador del talento de Bowie.
¿Qué tan fanático es ud de David Bowie?
Más que un fanático soy una persona a la que Bowie le llamó la atención desde muy niño, a través de sus películas. Me llamaba la atención el personaje. Luego descubrí que era músico también y al final ejerció una especie de fascinación sobre mi persona por muchos años.
Nunca pensé que se iba a dar a la oportunidad de tener un contacto con él a nivel profesional.
Bowie vino poco a Latinoamérica. ¿A qué cree que se debió esto?
Se lo atribuiría a que no hubo un empresario que se le acercara de una manera seria.
¿Cuál era el sentimiento de Bowie hacia nuestro continente?
Creo que no sabía mucho, Se sorprendía mucho al ver cosas por primera vez. Salvo el caso de Frida y Rivera que son artistas universales, mas que mexicanos.
Estuvo en Chile y posó para unos retratos pero esta gira fue muy oscura. No se supo demasiado.
¿Cuál de los personajes de Bowie era Bowie a su modo de ver?
El verdadero personaje se llamaba David Jones. A él se le ocurría pensar que era Ziggy Stardust o Nathan Adler.
Bowie era un hombre con la capacidad de pasar de los temas más banales a los más profundos y espirituales. ¿Cómo era realmente al hablar con él?
Era un tipo simple a mi forma de ver. Es difícil describirlo con el poco tiempo que pude conocerlo. Era muy básico. Desde su reloj, un swatch, hasta su manera de mirar las cosas, de dirigirse a las personas y ser atento con la gente. Un ser humano sobresaliente, dicho por muchas personalidades tras su muerte.
Pero tenía fama de ser difícil
Seguramente que sí. Hace poco conocí al productor (Ken Scott) del disco de Ziggy Stardust, estuvo en México el año pasado, y le pregunté cómo era David. Yo le dije que pensaba que era amable y me respondió: no lo creas.
Debía ser difícil en lo profesional.
¿En que cambió su vida esta oportunidad de fotografiar a Bowie?
Cambió mi percepción. Yo ya llevaba seis años en el mundo de la música. Había fotografiado a Paul McCartney, Pink Floyd y Rolling Stones, el caso de David fue materializar al mito. Bowie me marcó la ruta a seguir como fotógrafo de relato.
¿Siendo Bowie un tipo tan visual exigía mucho en las fotos?
No, por supuesto que no. Además estas fotos no se hicieron para ningún tipo de campaña que tuviese que ver con su imagen como artista. Fueron muy casuales, cosas que habrían sucedido aun si yo no estuviera. El accedía cuando yo pedía alguna foto, entendía que probablemente yo estaba viendo algo interesante.
¿Qué le gustó a Bowie de México?
Estuvo fascinado especialmente en casa de Frida Kahlo, infortunadamente no nos dieron permiso de tomar fotos dentro de la casa: sueño siempre con retratar a Bowie frente del estudio de Frida. Es tremendo, lo vi estar ahí y no pude hacerlo.
¿Tuvo acceso también al concierto?
Si. Incluso antes de la presentación estuvimos conversando un rato, revisamos las fotografías, me hizo sus anotaciones, la verdad fue amable y afable, nunca lo volví a ver de cerca.
Me siento muy satisfecho de haber contribuido con unas de las múltiples sesiones fotográficas que se hizo en su vida.
¿Qué representa para ud esta exposición?
Bowie nunca estuvo estuvo de manera oficial en Colombia y para mí es poner un grano de arena. Es la primera vez que esta colección viaja al sur, ya la llevaron a Los Angeles y Europa.
Es importante que esté es Bogotá, una ciudad muy importante para mi carrera. Hace 22 años estuve por primera vez acá y siempre tengo gratos recuerdos de este país.
¿Qué sintió el día que se murió Bowie?
Horrible. Fue la madrugada de domingo a lunes. Por alguna razón miré mi celular y alguien me lo cuenta a las 2 am. Entré a redes y ya era oficial su fallecimiento.
Lloré un poco, sentí mucho su muerte, todos perdimos algo con la muerte de David, incluso quien nunca lo conoció.
