Por Manuel Estévez
@sonoadicto
Svyatoslav Podgaevkiy, es, a sus 38 años el más conocido realizador de películas de terror en Rusia. La Sirena, Baba Yaga, La reina de espadas y otras películas de espectro comercial han puesto en el mapa al cine de esta nación habitualmente identificado por producciones de historias durísimas y contemplativas que poco a poco han llegado a nuestras salas de cine.
Este moscovita nos presenta Boda negra, su más reciente película. Una historia espiritual y de brujería que se estrena hoy jueves 16 de diciembre en Colombia.
Evgenia es una mujer tóxica que se enamora de Kirill, un caprichoso escultor de clase social más alta y termina embarazada de él. Cuando Kirill decide terminar la relación, ella no se resigna y decide buscar a una bruja gitana para hacerle un amarre y que sea suyo para siempre, con nefastas consecuencias.
Si la vemos detenidamente y sacamos todo el tema esotérico es una historia sobre las malas decisiones sentimentales, el apego, los celos y las tusas que no terminan ser tan fuertes como se esperan. También las segundas oportunidades y el miedo a empezar de cero.
Parte de el éxito de este realizador es transpolar hechos cotidianos sociales a historias de terror. Asuntos que sin mayor profundidad aluden al gran público. En este caso el amor verdadero, las obsesiones y la posesión (no satánica, peor).
Como marca de su cine, tiene un toque muy comercial, casi publicitario en sus tomas de acción. La sangre abunda y hace lo que puede con presupuestos moderados. La traducción al inglés no está muy bien trabajada y le quita fuerza a las interpretaciones, se siente impostada. Siempre seré amigo del idioma original.
La historia refiere elementos de Stephen King, y mucho del cine gringo de terror. Sin ser una película extraordinaria cumple con una premisa de autor y logra tener un sello particular.
