Close. La Culpa

Por Manuel Estévez

@Sonoadicto

Se cumplen 30 años del estreno de Thelma y Louise. Susan Sarandon comenta en Barcelona que en su momento la vio como una película de vaqueros y nada más. Solo que había mujeres y camiones en vez de caballos. Lejos estaba de imaginar lo incómodo que resulta para la cultura machista una película de mujeres empoderadas en busca de su destino al estilo de Butch Cassidy y Sundance Kid.


El trío español Mecano presenta su disco recopilatorio Ana/José/Nacho en 1998. Este incluye dos temas nuevos. Uno de esos Stereosexual, un sencillo radiado que tampoco trascendió tanto y fue su último hit medianamente importante. Cuenta la historia de un hombre que se acuesta con una mujer de pelo corto y al despertar piensa que es un «tío» y se imagina que ahora es gay y cómo será su vida en adelante. Todo en un tono muy jocoso.


Una cosa es confrontar temas de género de una manera fuerte y otra hacerlos a forma de broma, seguramente la segunda mucho mejor recibida por el común de las personas. Close es una película que abre interrogantes en la medida en que muchos pasamos por esas dualidades en nuestra adolescencia. Tantas hormonas, olores, cambios hacen que nos podamos sentir atraídos o excitados por el mismo sexo, sin que esto implique preferencial sexuales definitivas.


Remi y Leo viven en un entorno familiar amable, lleno de amor y comprensión. Sin embargo, al ser cuestionados por su relación extremadamente cercana, y muy normal para ellos hasta el momento, Leo se siente superado por la situación y empieza a evitar a Remi y se inscribe en el equipo de hockey para demostrar su virilidad. Dejando la amistad a un lado y entristeciendo profundamente a Remi, quien no comprende y se siente frutrado.


Esta producción belga, francesa y de Países Bajos es dirigida por Lukas Dhont quien ya ha abordado el tema de género en Girl, su primera película, ha sido estrenada y premiada el año pasado en Cannes y candidata a los Globos de oro como mejor película de habla no inglesa. Ambientada en una zona rural cultivada con flores tiene una bellísima estética en su fotografía y una edición bastante desatacada.


La música de Valentin Hadjadj se vale de bellas orquestaciones de cuerda y sonidos sintetizados que dan un aura mágica casi de documental setentero, al estilo del trabajo del músico griego Vangelis en la serie Cosmos. El piano es el alma del tema principal, una melodía que suena a campos florecidos. Música que añora y destila nostalgia.

En un marco de una puesta en escena interesante y actuaciones que buscan ante todo la naturalidad. no es necesariamente una historia de niños explorando su sexualidad. Tiene más que ver con la esencia humana, la compresión, la empatía y la manera como cada quien reacciona ante lo inesperado. La ternura, y la manera como esta se puede expresar, resultan claves para esta historia.

Dhont narra de una manera particular. Es como si fueran dos películas en una, la primera termina y la segunda continúa. Como cuando contenemos nuestros sentimientos porque no queremos ser descubiertos vulnerables ante nadie. La culpa nos lastima desde dentro y fingimos seguir con nuestras vidas porque sabemos que hay errores incorregibles pero al mismo tiempo no nos podemos perdonar. Mecanismos de defensa que sanan el exterior y nada más. Solo hasta explotar realmente se encuentra la tranquilidad.

Deja un comentario