Por Manuel Estévez
@Sonoadicto
Margaret Thatcher asume como primera ministra del Reino Unido en 1979. Una mujer recia, de una línea extremadamente conservadora, que sin querer queriendo se convirtió en una de las principales promotoras de la música underground y la llevó al gusto masivo. Sin ella el punk y postpunk no habrían sido lo mismo.
En febrero de 1980 los melómanos y directores David Mingay y Jack Hazan presentan su documental, rockumental, comedia, hito punk y demás Rude Boy. Una historia paralela a las giras del primer disco (homónimo) de The Clash y a la grabación de su segunda placa Give’em Enough Rope. La desenfrenada historia de un bueno para nada que termina siendo roadie de la banda punk más aclamada de la historia.
The Clash logra pasar del punk al reggae, dub, hiphop, funk y ska. Luego de su emblemático disco London Calling se convierte en la banda más importante del mundo. Lleva mensajes politicos de izquierda a los escenarios más grandes y los normaliza. Sin ellos hubiese sido muy complicado que agrupaciones eclécticas como Mano Negra o Beastie Boys hubiesen podido tener éxito o piso. Finalmente se desintegran con más pena que gloria a mediados de los ochentas.
El elenco

La carrera actoral de Ray Gange fue extremadamente corta. El protagonista y co-gionista de la película se limitó a interpretar un par de papeles posteriores antes de su retiró. Acá es un verdadero inútil que cualquier día pasa de ser el vendedor de un sex shop de mala muerte a ser el asistente en el escenario del naciente fenómeno musical. Este detestable papel le acarreó problemas y odios con todo mundo. Siempre estuvo resentido contra los directores. Lo valioso es que retrató la confusión ideológica y mental de su generación.
A lo largo de su vida Joe Strummer actuó en varias películas incluyendo Mistery Train de Jim Jarmusch o Straight to Hell de Alex Cox. Este artista de origen turco destacó como coautor y covocalista de The Clash. Lució siempre muy amable, convencido de sus ideales y auténtico, en entrevistas posteriores los directores se refirieron muy mal sobre el artista y su doble moral. Murió en 2002 de un infarto, a pesar de ser un consagrado maratonista.
Strummer conformó un Lennon/McCartney con Mick Jones. El líder musical del grupo. Un tipo engreído, que no le teme a reforzar en la película su gusto por la fama y carácter complicado. No se guardó nada nunca. Al terminar The Clash fundó el exitoso B.A.D. y se reconcilió con Joe.
Paul Simonon era el alma de The Clash. El bajista propuso en nombre, tenía la estética a flor de piel y fue quien influyó directamente a buscar dentro de los ritmos jamaiquinos. Era el descontrolado, fue detenido por la policía varias veces por faltas relacionadas con vandalismo. También tuvo composiciones y cantó temas de su autoría como Guns Of Brixton.
Topper Headon, un gran baterista, hizo crecer musicalmente al grupo, muchacho díscolo que terminó siendo el primer clavo en el ataúd del proyecto por su adicción a la heroína. Acá acreditado Nicky, diminutivo de su nombre de pila.
La música
The Clash dio un toque elegante al punk. Nunca perdió la militancia y siempre supo cómo meter el dedo en la llaga de los asuntos de actualidad. Su ataque frontal contra el fascismo que sentían que rondaba por Inglaterra con el gobierno de Thatcher y la represión hacia cualquier tipo de manifestación contraria dio combustible para ser la banda revolucionaria por excelencia. Sin desconocer que se conocieron en un concierto de Sex Pistols.
Clásicos como Tommy Gun, All The Young Punks, White Riot o I’m So Bored With The U.S.A. en grabaciones muy bien logradas en bares, teatros y festivales hacen de esta película un documento imprescindible de los amantes del rock.
Rude Boy es una película torpe y con aire estudiantil rematada por un aburrido humor británico. Pero al mismo tiempo es una pieza de culto que estuvo perdida durante un tiempo y luego fue recuperada y restaurada. Tiene un gran valor histórico por el momento que retrata tanto en el país como en una banda que acabó convirtiéndose en algo que despreciaba en sus inicios y eso la destruyó. Imágenes inéditas de la banda, sus poses, sus tonterías, sus borracheras y claro, sus mentiras. Luego de filmarla se arrepintieron y la descalificaron porque mostraba a los líderes de la revolución como tarados.
Entrevistas extravagantes y agudas en el fondo, escenas añadidas sin sentido, exageraciones y todo para mostrar no solo a una banda sino a una Inglaterra racista, solapada, empobrecida y a quienes la habitaban.
