Por Manuel Estévez
El director y guionista Alex Garland presenta su película Warfare. El autor londinense pone el dedo en la yaga nuevamente luego de Civil War, en la que retrata una supuesta guerra civil en USA.
Una historia real desde el frente

Ahora nos cuenta la historia real de un escuadrón de soldados en Irak que quedan atrapados por el fuego enemigo.
La historia está basada en las narraciones de estos hombres que desnudan su humanidad y cuestionan la capacidad militar de este ejército para ejecutar de manera tan milimétrica como suelen promocionan estas operaciones.
Garland nos sumerge en este mundo de miedos, tensión y dolor que envuelve a estas personas.
Se vale de una generación de buenos actores millenials como D’Pharaoh Woon-A-Tai, Will Poulter, Joseph Quinn, Michael Gandolfini o Charles Melton. Los enemigos, más allá de los rivales militares, son la improvisación, el desabastecimiento y la soberbia.
Alex Garland vuelve a la opinión política después de Civil War
No creo que de forma casual Civil War, la anterior película de Garland haya sido ignorada en la temporada de premios y haya pasado sin mucho ruido por las pantallas.
Considero que su contenido político explícito le costó, siendo una gran película, un sutil veto. No conozco la suerte futura de Warfare, pero es un documento de denuncia brutal, bien actuado, revelador y evidentemente político.
De Platoon a El sobreviviente, el legado del cine de guerra

El director dialoga con varios referentes del cine bélico contemporáneo. Me recuerda a Platoon (1987) o La delgada línea roja (1998), nos presenta un lado distinto y humanizado de la milicia y el conflicto.
Plantea la reflexión patriótica de la estupenda Soldado anónimo de 2005 y brinda la crudeza de la nominada al Oscar El Sobreviviente (2013). Todas son piezas de guerra antibélicas, lo que impacta de Warfare es su actualidad y cercanía.
Su moraleja no gira en torno a la población invadida sino a lo absurda que es la idea de que intervenir militarmente a un país y someter a las tropas a esto.
La película termina con el desgarrador tema Dancing and Blood del legendario dueto alternativo Low. Durante el visionado a penas se percibe algún sonido diferente al ambiental.
Esta película de la productora/distrubuidora A24 se estrenó en abril en Estados Unidos. En Colombia no se ha presentado.
