Marty Supreme o cómo convertir el ego en espectáculo| Reseña|

Por Manuel Estévez

Este 22 de enero se estrena Marty Supreme en Colombia, la esperada biopic, dirigida por Joss Safdie, Tiene a Timotheé Chalamet como firme candidato al Oscar por su papel protagónico.

El mayor de los hermanos Safdie, es el más Safdie. Nos cuenta la incómoda historia de Marty Mauser, un talentoso jugador de ping pong, que en su afán de figurar y convertirse en una estrella del deporte, actúa de una manera muy cuestionable. Es una película deportiva de autor.

Un elenco particular pero efectivo

Tenemos un cast con gratas sorpresas actorales más allá de Timotheé Chalamet. El exitoso músico Tyler The Creator (Wally) y la actriz Odessa A’zion (Rachel) Ambos con papeles demandantes que no dejan dudas de sus capacidades. A’zion ha destacado en películas de terror y esta es su confirmación.

Odessa A’zion en Marty Supreme. Foto cortesía Diamond Films.

Gwyneth Paltrow nos recuerda sus mejores momentos en Hollywood como Kay Stone. Es como si su papel en Great Expectations hubiera envejecido. Representa a una actriz madura, esposa de un millonario, quién oculta tristeza y soledad tras una opulenta vida.

En papeles más pequeños está a Fran Dresher (La Nana Fine), como la fastidiosa mamá de Marty, y al prestigioso director y actor neoyorquino Abel Ferrara interpretando al peligroso Ezra.

La música de Marty Supreme, sintetizadores y new wave en los años 50

Mi apartado preferido de Marty Supreme es el musical. Una colección de canciones new wave/postpunk ochenteras que incluye a Tears For Fears, PIL, Alphaville, Peter Gabriel o New Order. Por supuesto no ubican ni tiempo ni espacio de la historia pero son un playlist muy divertido.

La BSO de Daniel Lopatin (Oneohtrix Point Never), habitual colaborador de los Saftie, es futurista y luminosa. Fríos sintetizadores enfilados en ubicar las sensaciones de cada escena. Es de mis favoritas del año y no ha tenido mucho eco. Tampoco tienen nada que ver con ping Pong o los años 50 pero si con el contrasentido general de la película.

¿Qué tiene que ver el ping pong?

Marty Supreme es una ficción a partir de la particular vida de Marty Reisman, construida y escrita por Safdie y Ronald Bronstein. Interés que surgió a partir de la autobiografía que Reisman presento en 1974 llamada The Money Player. El ping pong era un deporte muy popular entre las comunidades judías de Manhattan.

Marty lo sacó de su nicho particular y lo convirtió en un fenómeno masivo. Fue ganador y animador de muchos torneos internacionales en un panorama dominado por los asiáticos.

Es este recorrido de hizo amigo de famosos y estrellas de Hollywood. También acumuló una gran cantidad de escándalos. Era un estafador innato con gran apetito por las mujeres casadas. Su vida llena de anécdotas terminó en 2012 a sus 82 años.

Apodado ‘Needle’, era un hombre que además de atlético era capaz de lograr piruetas físicas impresionantes. Su cuerpo delgado y pequeño le permitía la elasticidad suficiente para estar a mano con los campeones chinos y japoneses de su época.

Mi problema con la personajes de los hermanos Safdie

Debo decir que no conecto con los personajes protagonistas del cine de los hermanos Safdie. Ni Uncut Gems, ni Good Time fueron de mi agrado. En ningún momento sentí empatía o deseos de que Marty triunfe, siento que necesito ese toque cercano para validar una obra.

El guión de la película es una sucesión de malas decisiones que enredan y afectan gravemente a Marty y su entorno cercano. Seguramente su objetivo era ese y estamos ante un guión muy logrado que personalmente me cuesta digerir.

Marty Supreme no está protagonizada por una persona con confianza en sí mismo, como Chalamet ha pregonado, sino por un ególatra sin escrúpulos que por estar desconectado de la realidad se enfrasca en empresas que pueden o no ser exitosas. Sale bien librado simplemente porque no le importan los demás y tiene la capacidad de pisotear y utilizar a las personas sin ninguna repercusión moral.

La actuación de Chalamet es agotadora y violentamente ágil. Usó lentes para distorsionar su visión y se entrenó con el mismo instructor de Tom Hanks en Forrest Gump.

Podríamos describirla como un manual de narcisismo que le ha merecido el Critics Choice Award y el Globo de oro y lo ubica en la pole de la carrera al Oscar.

Dirige el mayor de los Safdie Joss Safdie

confirma ama mucho mas a los antihéroes que su hermano Benny (The Smashing Machine). Y es él quien agudiza este toque incómodo en sus películas.

Despliega mucho oficio capturando las escenas de los juegos de ping pong. Son difíciles de presentar y el realizador lo logra con muy buen pulso. Además, es interesante armar un biopic deportivo sobre un atleta de un deporte considerado menor.

Reúne un elenco variopinto y hace que funcione bien. Nadie se salva de estar tocado por esta neurosis general. Así que más allá de que su trabajo como guionista y creador de personajes me resulte indigerible aprueba en su faceta como realizador.

Ya veremos hasta donde llega esta campaña agresiva publicitaria encabezada por el propio Timotheé Chalamet en la búsqueda de su primer premio de la Academia. La misma ha despertado la antipatía de un montón de personas que lo llaman ‘migajero’. Es como si estuviera poseído por el propio Marty Supreme.

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