La contradicción de Wim Wenders en la Berlinale ¿Puede el cine desmarcarse de la política?

Por Manuel Estévez

El aclamado realizador alemán Wim Wenders está en medio de la polémica. Como presidente del jurado del Festival de cine de Berlín (Berlinale), ha dicho que el cine se debe separar de la política. Esto suscita la idea de una contradicción entre el autor, sus opiniones previas y su extensa filmografía.

Hay malestar en diversos ámbitos y el retiro y duras palabras de la escritora y activista Arundhati Roy. El festival emitió un comunicado apoyando a Wenders.

La historia de la Berlinale se remonta a 1951. Es considerada uno de los tres grandes festivales de cine europeo, junto a Cannes y Venecia. Su película inaugural, Rebecca de Alfred Hitchcock, se proyecta en medio de un Berlín aún marcado por las inclemencias de la Segunda Guerra Mundial.

Dentro de las películas ganadoras a lo largo de 75 ediciones han estado obras de fuerte contenido social y político como Contra la pared (Turquía, 2004), Alcarrás (España, 2022), There is No Evil (Irán, 2020) o Taxi (Irán, 2015). En 2015 se premia de manera honorífica la trayectoria de Wim Wenders.

¿Quién es Wim Wenders?

Wim Wenders nace hace 80 años en Düsseldorf. Es un director, fotógrafo, guionista, pintor y una de las cabezas del llamado nuevo cine alemán de finales de la década de los sesenta. Su cine se caracteriza por el humanismo y la reflexión, herencia quizás de los estudios que hizo en medicina y filosofía antes de dedicarse al arte. Ha sido múltiple ganador en Cannes y Venecia, además nominado cuatro veces al Oscar.

Su filmografía de largos y documentales incluye 34 producciones donde podemos destacar París, Texas, Alicia en las ciudades, El amigo americano, El cielo sobre Berlín, La sal de la tierra, Buena Vista Social Club y su última producción: la premiada Días perfectos (2023).

Su exploración es usualmente poética y espiritual. Cree firmemente en sanar a través de la visión. De ahí que su obra sea principalmente contemplativa y esté dotada de gran belleza. Permite que los espacios en imágenes sean protagonistas.

En una entrevista durante la Berlinale 2024 para la agencia DPA, Wenders afirmó que le gustaba cómo el Festival siempre ha tomado una posición y seguiría haciéndolo en el futuro. «La Berlinale ha sido tradicionalmente el festival más político de los grandes y no se está conteniendo ahora”, declaró.

Esto ha sido una punta de lanza de sus detractores que ven como una contradicción sus declaraciones y que lo alinea con el proteccionismo que alegan del gobierno alemán frente al Estado de Israel.

¿Qué dijo Wim Wenders en la Berlinale?

El 12 de febrero en una rueda de prensa fue cuestionado por el periodista Tilo Jung sobre el apoyo a causas como la ucraniana o la iraní y el silencio frente al tema de Gaza. La respuesta de Wenders que incomodó fue: «Tenemos que mantenernos al margen de la política. Somos el contrapeso de la política, lo opuesto a los políticos; hay que hacer el trabajo de la gente, no el de los políticos.»Luego en un tono más conciliador y a mi juicio razonable dijo: “Las películas pueden cambiar el mundo, pero no en el sentido político. Ninguna película ha cambiado realmente la idea de ningún político. Podemos cambiar la idea que la gente tiene de cómo debería vivir”.

Su discurso contradictorio ha tenido repercusiones en algunos artistas, medios de comunicación progresistas y una parte del público cinéfilo. Es complicado que un hombre que dirigió una película que llamaba a la unidad política humanitaria como !Tan Lejos, tan cerca! tenga un cambio de idea tan brusco.

La Berlinale emitió un comunicado dos días después defendiendo al jurado y a Wenders. Argumentaron que las declaraciones fueron sacadas de contexto, que los artistas, no deben ser obligados a hablar de todos los temas políticos.

Insistieron en que el festival valora la empatía del cine (compasión, empatía hacia el sufrimiento en todas las zonas de conflicto), pero no obliga a posicionamientos políticos directos. El texto incluía frases como “el arte no es propaganda” o “los cineastas tienen un respeto profundo por la dignidad humana.”

El tema Gaza en los grandes festivalesEste debate sobre Gaza no es exclusivo de la Berlinale. En el Festival de Venecia 2022 se vetó a Rusia como rechazo a la guerra con Ucrania, pero la edición se centró en el tema de la postpandemia.

En el 2024, activistas propalestinos pidieron excluir a Israel de la muestra de arte en Venecia. En el 2025 solicitaron directamente vetar del festival de cine a actores como Gal Gadot o Gerard Butler por su apoyo público a las acciones militares israelíes en Gaza. Asimismo a patrocinadores o aliados relacionados con el tema. La idea de estas manifestaciones es que el Festival debe ser un lugar de resistencia.

El director del festival, Alberto Barbera, rechazó estas ideas. “No hacemos declaraciones políticas ni vetamos artistas. Si quieren venir, vendrán”. El Festival expresa tristeza por las víctimas en Gaza a través de las películas seleccionadas. Su postura es priorizar el cine sobre la política.

En Cannes 2024, durante la rueda de prensa de Zona de interés, el director británico Jonathan Glazer dijo que se justificaban con el holocausto judío para ignorar lo que ocurría en Gaza.

En la edición 2025, la actriz Juliette Binoche homenajeó a Fatma Hassona, fotoperiodista palestina asesinada en un bombardeo en Gaza. Con la consigna: “Ella debería estar acá”, como protagonista del documental Put Your Soul on Your Hand and Walk, pidió el cese de las masacres a los palestinos.

Hubo cientos de cartas abiertas de artistas condenando la situación en Gaza y críticas al festival por evitar polémicas o ser selectivo a la hora de apoyar causas humanitarias e ignorar esta ocupación particularmente.

Thierry Frémaux, director desde el 2000 del Festival francés, ha repetido que busca “evitar controversias” y priorizar “el cine sobre la polémica”.

El cine como discurso político inevitable

El aporte del arte no ha sido necesariamente cambiar el mundo de una manera física o estructural. Ha sido más un puente de transformación personal, creación de imaginarios y les ha mostrado a muchas personas que existen maneras distintas de vivir.

Mientras los actos sean corporativos, estén ligados a conglomerados económicos, políticas públicas o ideologías en el poder, se deben ceñir a parámetros. Es muy posible que frontalmente deban mantener neutralidad en temas específicos y apoyar otros de manera abierta.

Estos festivales pretenden desmarcarse de la política pero esta habita en el arte. Los artistas hacen lo posible por visibilizar el mundo que nos rodea y los eventos de cine entre más grandes están más comprometidos. Sin embargo, tienen la voluntad de mostrar los trabajos y eso se les abona.

La Berlinale recibe patrocinio mixto. Una parte del Gobierno alemán, La Unión europea, fondos de cine y apoyo privado por Mastercard, Armani Beauty, TikTok y los vinos Miravel.

Si eventos tan grandes como Berlín, Cannes o Venecia, expresan ideas contradictorias, parcializadas o directamente tibias sobre estos temas, es porque prevalecen formas de censura a su interior. Es decir, nos muestran de forma clara que no se pueden despolitizar, así en el camino se queman algunos nombres ilustres como el de Wim Wenders.

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